Descripción del inmueble:
Esta bella casa de vacaciones se ubica en una tranquila calle lateral en la pequeña localidad de Son Serra de la Marina. El mar y la larga playa arenosa están a solo dos minutos a pie. Varios bares y restaurantes también se encuentran en este radio, y los pueblos cercanos de Artà y Can Picafort (de 10 a 20 min) proporcionan sus intactas infraestructuras con supermercados, farmacias y doctores. Los campos de golf de Alcanada, Capdepera y Canyamel completan esta ociosa oferta.
El hogar muy confortable y bien iluminado fue construido en el año 1980 y completamente renovado en 2007. Todas las instalaciones eléctricas fueron remplazadas y se adhieren al estándar de hoy en día. La casa yace en un solar de 250mc de tamaño, y esto incluye un jardín mediterráneo así como zonas de descanso soleadas y umbrías, para unas vacaciones libres y relajantes. La superficie habitable de aproximadamente 125mc se reparten de siguiente forma:
un gran salón-comedor con chimenea abierta, una moderna cocina abierta, 3 dormitorios y un cuarto de baño. Los claros suelos de piedra, las puertas y los marcos de ventana (ambos blancos) procuran el carácter veraneante del inmueble. Muebles modernos y elegantes están también a la venta e incluidos en el precio. La amplia terraza de tejado dispone de una gloriosa y libre vista al mar y a las montañas de Colonia de San Pere. Otras instalaciones de la casa incluyen electricidad de red, tv satélite, y aire acondicionado con ambas funciones (frío y calor).
Una invitadora y bien cuidada casa de vacaciones junto al mar.
Lugar & alrededores:
El pueblo costero de Son Serra de Marina que pertenece al municipio de Santa Margalida es una destinación de vacaciones muy querida que se encuentra en el norte de la isla.
El pueblo consiste generalmente de casas individuales de 2 pisos y algunas fincas de pisos. Durante la temporada de vacaciones la comunidad constituye de residentes y forasteros que tienen su segunda vivienda aquí. Esto le aporta un nivel suave de turismo a la localidad.
Como atracciones el pueblo ofrece la playa de arena larga y las tumbas de Son Real además de sus caminos envueltos de naturaleza que llevan a la costa y hasta Can Picafort.